Celiaquía e infertilidad: lo que dice la evidencia
La celiaquía sin diagnosticar se asocia a infertilidad inexplicada y aborto recurrente. Qué dicen NICE y ESHRE, y cuándo pedir la serología.
Cuando la infertilidad no tiene una explicación clara, la lista de estudios puede volverse larga, cara y agotadora emocionalmente. Entre las causas que sí se pueden buscar y tratar —y que muchas veces se pasan por alto— está la celiaquía sin diagnosticar. No es la causa más frecuente de infertilidad, ni de lejos, pero es una de las pocas tratables con un cambio de dieta una vez confirmado el diagnóstico — y con tratamiento, la evidencia muestra que el riesgo vuelve al de la población general.
Vamos a repasar qué dice la evidencia real, sin exagerar ni minimizar: cuándo la celiaquía debería entrar en la conversación sobre fertilidad, y cuándo no.
Por qué la celiaquía podría afectar la fertilidad
Hay varios mecanismos propuestos, y probablemente actúan combinados:
- Malabsorción de nutrientes clave: el daño en las vellosidades del duodeno reduce la absorción de hierro, ácido fólico, zinc y vitamina D — todos ellos necesarios para la ovulación, la calidad ovocitaria y la implantación del embrión.
- Inflamación crónica y autoinmunidad: la celiaquía activa mantiene un estado inflamatorio de bajo grado, y los anticuerpos anti-transglutaminasa (anti-tTG) tienen afinidad por tejidos más allá del intestino. Hay evidencia de que estos anticuerpos pueden depositarse en la placenta y el endometrio, interfiriendo con la implantación.
- Comorbilidades autoinmunes asociadas: la celiaquía convive con frecuencia con tiroiditis autoinmune y otras condiciones que por sí solas pueden alterar el ciclo menstrual y la fertilidad.
- Alteraciones del eje hormonal: algunos estudios describen menarca más tardía y menopausia más temprana en mujeres con celiaquía no tratada, lo que acorta la ventana reproductiva.
- En hombres, series de casos pequeñas describieron cuadros de hipogonadismo y alteraciones en la calidad espermática, con mejoría parcial tras la dieta sin gluten — es el área con evidencia más limitada de todas.
Ninguno de estos mecanismos convierte a la celiaquía en la explicación más probable de una infertilidad — pero sí en una causa que vale la pena descartar, sobre todo porque el estudio es un simple análisis de sangre.
Lo que muestran los números (con matices importantes)
Acá es donde conviene ser precisos, porque los estudios no dicen todos lo mismo, y esa diferencia importa:
Infertilidad en general — la señal es más débil de lo que parece. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en Reproductive Medicine and Biology (Glimberg et al., 2021), que combinó 11 estudios con 1.617 mujeres con infertilidad de cualquier causa, encontró una prevalencia de celiaquía confirmada por biopsia de solo 0,7% (IC 95%: 0,2–1,2%) — un número similar al de la población general. Conclusión: no toda infertilidad justifica pedir la serología.
Celiaquía sin diagnosticar — ahí aparece la asociación. El metaanálisis de Lasa, Zubiaurre y Soifer (2014), con 12 estudios, encontró que la celiaquía no diagnosticada fue significativamente más frecuente en mujeres con diagnóstico de infertilidad que en controles: odds ratio de 3,09 (IC 95%: 1,74–5,49). Pero cuando el análisis se limitó a mujeres con celiaquía ya diagnosticada y en tratamiento, la diferencia desapareció: OR de 0,99 (IC 95%: 0,86–1,13). Es decir, el riesgo parece estar en la celiaquía sin detectar, no en la celiaquía en sí. Y cuando el metaanálisis de Tersigni et al. (2014) miró específicamente la infertilidad inexplicada, la asociación fue aún más marcada: OR de 5,06 (IC 95%: 2,13–11,35).
Aborto recurrente — la asociación más consistente. El metaanálisis de Tersigni et al. (Human Reproduction Update, 2014) encontró un odds ratio de 5,82 (IC 95%: 2,30–14,74) para celiaquía en mujeres con aborto recurrente frente a controles. El mismo trabajo calculó que las pacientes celíacas tienen un riesgo relativo de aborto espontáneo de 1,39 (IC 95%: 1,15–1,67) comparadas con mujeres sin la enfermedad.
Leído en conjunto: la celiaquía no parece ser una causa relevante de infertilidad “en general”, pero sí merece atención puntual en dos escenarios bien definidos — infertilidad sin causa conocida y aborto recurrente.
Qué dicen las guías clínicas
- NICE NG20 (Reino Unido) recomienda considerar la serología de celiaquía en personas con subfertilidad inexplicada o aborto recurrente, en la misma categoría que los defectos del esmalte dental. Para otras indicaciones —la anemia ferropénica inexplicada o los familiares de primer grado de una persona celíaca— la misma guía va un paso más allá y directamente recomienda ofrecer el test.
- La guía de la ESHRE (European Society of Human Reproduction and Embryology) sobre aborto recurrente (2022) incluye la serología de celiaquía entre los estudios a considerar en la evaluación de aborto recurrente, aunque con recomendación condicional y evidencia de calidad baja — y aclara explícitamente que no hay evidencia de que la dieta sin gluten mejore los resultados en pacientes asintomáticas.
- La ACG 2023 enmarca este tipo de indicaciones dentro de su estrategia general de búsqueda activa de casos (case finding): testear activamente a personas con manifestaciones asociadas a la celiaquía, en lugar de esperar solo al cuadro digestivo clásico.
El mensaje de las tres coincide: la celiaquía debe considerarse, no asumirse. Es un estudio más dentro de una evaluación de fertilidad, no el primero ni el único.
Qué hacer si estás en esta situación
Si estás atravesando un estudio de infertilidad inexplicada o tuviste más de un aborto sin causa clara, tiene sentido preguntarle a tu médico o médica por la serología de celiaquía:
- Anti-tTG IgA + IgA total — el mismo panel inicial que se usa para cualquier sospecha de celiaquía. Si no sabés cómo leer estos resultados, tenemos una guía completa sobre anti-tTG IgA.
- No retirar el gluten antes del análisis. Es el error más común y el que más diagnósticos arruina: sin gluten en la dieta, los anticuerpos bajan y el resultado puede salir falsamente negativo.
- Si la serología da positiva, el paso siguiente es la biopsia duodenal para confirmar, tal como en cualquier sospecha de celiaquía en adultos.
- Buscar otras pistas asociadas: anemia sin explicación, distensión, fatiga crónica, tiroiditis, familiares celíacos de primer grado — acá revisamos cómo se detecta la celiaquía según la edad y qué otras condiciones suelen acompañarla.
- No autoiniciar la dieta sin gluten “por si acaso”. Si termina siendo necesaria, debe indicarla el médico después de confirmar el diagnóstico — antes, solo consigue invalidar el estudio.
Si hay antecedentes familiares de celiaquía, además puede ser útil entender el componente genético: repasamos ese tema en nuestra nota sobre HLA-DQ2, DQ8 y herencia familiar.
Lo que esto no significa
Vale la pena cerrar con lo que la evidencia no dice, porque es tan importante como lo que sí dice:
- No significa que la mayoría de las personas con infertilidad tengan celiaquía sin diagnosticar — la prevalencia general es baja.
- No significa que toda persona celíaca vaya a tener problemas para concebir — una vez diagnosticada y en tratamiento, la evidencia no muestra diferencias con la población general.
- No significa que la dieta sin gluten sea un tratamiento de fertilidad para quienes no tienen celiaquía confirmada — no hay evidencia de beneficio en ese caso, y sí hay costo nutricional y de calidad de vida en restringir el gluten sin necesidad médica real.
El mensaje para llevarte
La celiaquía no diagnosticada es una causa infrecuente pero real y tratable de infertilidad inexplicada y de aborto recurrente. Si estás en esa situación, pedí la serología —sin haber dejado el gluten antes— como una pieza más del estudio, no como la última esperanza ni como algo que se pueda descartar sin más. Es un análisis simple, accesible, y en los pocos casos donde la respuesta es “sí”, tratar la celiaquía puede cambiar el resultado.
Para entender el resto del camino diagnóstico, podés seguir con nuestra guía completa del diagnóstico de celiaquía según ESsCD.
Este artículo es informativo y no reemplaza la consulta médica. Si estás atravesando un estudio de fertilidad o tuviste abortos recurrentes, consultá con tu ginecólogo, especialista en fertilidad o gastroenterólogo.